Ilba International
- EL RETO
Disclaimer: sí, el título es un poco clickbait. Pero aquí estás, así que algo ha funcionado… Llevo unos cuantos años dedicándome al marketing y, por alguna razón, la vida no ha parado de cruzarme con negocios de wellness. Clínicas, gimnasios, centros de estética… el paraíso del bienestar. Una de las últimas incorporaciones ha sido ILBA International, un centro de salud integral en plena Gran Vía de Bilbao. Y aunque este artículo no va solo sobre ellos creo que es la excusa perfecta para hablar de un montón de decisiones que cualquier negocio de wellness debería plantearse.
Así que, si te dedicas al wellness, quizá te interese seguir leyendo. SIGUE LEYENDO POR FAVORRRRRRR. Intentaré no ponerme demasiado generalista ni decirte cosas como que «en marketing lo importante es conectar con tu audiencia» o cualquier otra frase que podrías encontrar en un artículo de primero de IA. Prefiero contarte qué decisiones hemos tomado, por qué lo hemos hecho y qué creo que puede aprender cualquier negocio de wellness con estos ejemplos.
Pero antes de entrar en materia, déjame ponerte un poco en contexto. Sobre todo para que no pienses que somos unas flipadas. ILBA ya era un sitio increíble antes de que llegáramos nosotras. Tenían la mejor aparatología del mercado, profesionales con muchísima experiencia, una clientela fiel y una filosofía de trabajo muy sólida. El problema era más bien otro: entrabas en su web o en sus redes y no estaban a la altura. Y eso, que siempre es importante para cualquier negocio, hablando de salud lo es más.
A Ilba la gente no va a comprar una camiseta de 20€. Está poniendo su piel, su cuerpo y su salud en tus manos. Cuando alguien llega a una web de este tipo tiene que sentir confianza, autoridad y cuidado desde el minuto uno. Porque, con todo el cariño del mundo, si pareces un centro de estética de barrio cuando en realidad eres una clínica de referencia… déjame decirte que por ahí no es. Vamos con las claves de este proyecto y todo lo que hemos cambiado para que la web transmita exactamente lo que ILBA es.
- CLAVES DEL PROYECTO
1. No hables de confianza
Si luego tus canales digitales no van a estar a la altura. Porque entonces generas una disonancia. Tu clínica transmite una cosa y tu web otra. Y aunque el usuario no sepa ponerle nombre, hay algo que no le termina de encajar. La gente nota si algo está hecho con mimo aunque no sepa explicar por qué. Nota que una web diseñada a medida y no es una plantilla cutre de WordPress. Nota unas fotografías y vídeos limpios, que respiran calma, nota una identidad visual coherente o una paleta de colores bien pensada.
En ILBA, por ejemplo, sustituimos el dorado por un marrón más cálido y elegante, dimos mucho más aire a la web con espacios amplios, simplificamos el diseño y cuidamos cada detalle para que todo hablar el idioma de la confianza. Qué cursis nos ponemos cuando hablamos de beauty…
2. ¿Pondrías tu negocio en manos de alguien que dice ser experto en todo?
Pues muchísimos negocios de wellness lo hacen. Porque piensan en abaratar costes, no le dan importancia a la comunicación o lo ven como una alternativa sencilla a tapar varios parches. No te la juegues ahora intentando ahorrar en la parte que va a hacer que la gente confíe (o no) en ti.
En este proyecto no había una agencia «multitasking». Colaboramos con gente muy buena en lo suyo. Roke fotografiando interiores. Inés diseñando y desarrollando la web muchísimo gusto. Jon que parece que trabaja para Instagram. Y nosotros dirigiendo toda la estrategia para que todo hablara el mismo idioma.
3. Si todo es importante, nada lo es.
Este es probablemente el error que más veo en centros wellness. Tienes un montón de servicios, equipo, productos que quieres sacar, ideas locas a la que ves potencial… y al final tu web es un caos. Es normal, quieres enseñarlo todo, pero al final tus canales digitales se acaban convirtiendo en un bazar.
Con ILBA hicimos una tarea de limpieza que ni la Marie Kondo. Tenían un montón de aparatología, servicios, tienda online, información… y nos pusimos a limpiar, jerarquizar y tomar miles de decisiones: Qué destacar, esconder, eliminar, agrupar, debía aparecer en la home y qué podía vivir una capa más abajo.
Y el menú de la web no sabéis qué placercito visual nos dio el cambio.
4. Estamos hartos de leer: “tratamientos personalizados” o “tecnología de última generación”
¿Sabes por qué? Porque aunque en tu caso sea verdad, lo dice todo el mundo. Y cuando una idea se repite tanto pierde valor. Así que no te queda otra que remangarse y diferenciarte de verdad. En lugar de decir que ILBA trabaja de forma personalizada, lo enseñamos. Enseñamos a todo el potente equipo que tienen en la web, damos consejos en Instagram de cómo entienden la piel, asesoramos por DM del porqué de cada tratamiento…
5. Tus canales digitales han de estar en movimiento
Si haces tu web y te olvidas de ella, por muy bonita que sea, es como tirar dinero a la basura. Literal. Tu negocio cambia constantemente. Aparecen nuevos tratamientos, abres otro centro, lanzas una tienda online, organizas eventos, cambian tus prioridades o tienes una idea loca que quieres llevar acabo.
Con ILBA, en medio año, se ha abierto un segundo centro en Donosti, hemos reorganizado toda la estructura, la tienda online ha empezado a coger fuelle, incorporamos nuevos contenidos, se han empezado a organizar eventos beauty. La web y los canales digital han evoluciona al mismo ritmo que el negocio. Y los resultados por ende son muy buenos. Algunos de ellos:
– La comunidad en Instagram ha pasado de unos 1.500 a más de 2.500 seguidores en apenas cuatro meses.
– Hemos pasado de recibir algún mensaje esporádico por Instagram a tener consultas cada semana de personas interesadas en sus tratamientos.
– La tienda online, que antes apenas tenía movimiento, ha empezado a generar sus primeros pedidos.
– Varios reels se han viralizado y han superado las 60.000 visualizaciones y han generado conversaciones reales con más de 100 comentarios.