Virgulilla Estudio

Abha Studio

¿Cómo dialogan artesanía y marketing?

¿Son eternos antagonistas? ¿Es posible transitar la lentitud, lo manual, lo analógico con la diligencia que exige a veces el mundo online? Todas estas preguntas nacen de una antítesis: la aparente incompatibilidad entre dos mundos que creemos opuestos. Y por eso este proyecto ha sido tan bonito.

Atravesar lo analógico con lo online no significa traicionarlo. Significa traducirlo. Traducir el proceso en narrativa. Traducir los nudos en lenguaje. Traducir la dedicación en experiencia percibida.

Eso es lo que trabajé con Ikram de Abha Studio. Tuvimos varias sesiones para dar forma a sus ideas, ordenar su universo y poner palabras a algo que ya existía en sus manos pero todavía no en su comunicación.

1. Traducir el proceso artesanal al lenguaje digital. El trabajo no fue sólo “hacer contenido”, sino aprender a contar ese proceso para que quien llega a Instagram o a la web pueda entender el valor que hay detrás de cada pieza.

2. Ordenar el universo de la marca. Ikram tenía una intuición muy clara de lo que era Abha, pero faltaba ponerle foco. En las sesiones fuimos estructurando su narrativa: qué enseñar, qué no, qué parte del proceso mostrar, qué lugar ocupa la pieza final, los talleres o los encargos.

3. Convertir la inspiración en sistema de contenido. Pasamos de ideas sueltas a una estructura clara de comunicación: pilares de contenido, tipos de piezas y una explicación el proceso para que la marca pueda crecer en digital sin perder su esencia artesanal.